El músico Drazen ha muerto solo. La dueña del cuarto donde vivía, alarmada por el mal olor y la ausencia, contacta a Perla, su única amiga. Ella, temiendo lo peor, busca a Willy, un viejo colega de Drazen, para que la acompañe. Juntos confirman su muerte y dan aviso a la policía. Ahora tienen 72 horas para recuperar su cuerpo de la morgue y evitar que termine en una fosa común. Sin dinero, sin documentos y sin familia, la misión parece imposible. Sin embargo, Perla y Willy están decididos a darle un adiós digno al amigo que la vida olvidó, al compás de un último blues, mientras enfrentan sus propios fantasmas y lo que esa música dejó en sus vidas.